El martes 11 después de clase fuimos a casa a comer y después quedamos con Mireia para ir al Palacio Imperial de Kyoto (Kyôto Gosho, 京都御所). A mí me hacía mucha ilusión verlo ya que me emocionaba la idea de pensar que ahí vivieron emperadores, ahora el emperador vive en el Palacio Imperial pero de Tokyo.

Antes de entrar visitamos de nuevo los jardines del recinto para que Mireia pudiese ver todo  y después al fin, entramos en el Palacio. La entrada es gratuita y lo que más me impresionó fueron los jardines.

Hay una aplicación para móvil que es una guía y está en varios idiomas (en español por ejemplo) pero no pudimos usarla porque aunque en los carteles ponía que había wifi en todo el recinto este no funcionaba.

No tengo mucho más que contar, fue una visita tranquila en la que los edificios me encantaron pero lo que le da mayor encanto al Palacio son sus jardines.

Una de las cosas que abundan en Japón son los cuervos. Me parecen muy bonitos pero asustan un poco, un día uno incluso persiguió un poco a Karen.

             

Esta foto la saqué solamente desde lejos porque el sol abrasaba tanto que me negué a ir andando hasta esa zona.

                       

  

  

Gastos del día:

  • Agua: ¥100