La visita a Arashiyama se dividirá en dos entradas ya que fuimos dos veces.

Cada domingo, los señores de la casa en la que estamos alojadas van a la fuente a coger agua, nos ofrecieron desde el primer día ir con ellos, así podrían llevarnos a Arashiyama en coche. Arashiyama es una de las zonas más turísticas de Kyoto (después de haber ido entiendo el porqué). Allí hay bastantes cosas para ver, como por ejemplo el bosque de bambú, templos, tiendas, un parque de monos…

El domingo 9 nos decidimos a ir con ellos, en el coche íbamos el señor (no sé su nombre pero después de muchos días descubrimos que el hombre es japonés y no coreano), Yonbo-san, Karen, Kenta (el perrito de la señora) y yo. Primero paramos en la fuente y ayudamos un poco a llenar las garrafas de agua. Después nos llevaron hasta el sitio que os mencioné.

Cuando llegamos a la fuente tanto Karen como yo “morimos un poco de amor” al ver los mini torii (no sabíamos lo que nos esperaría el día de la visita al Fushimi Inari de después de unos días).

En esta primera visita lo que hicimos fue ver las tiendas, comer helado de matcha (por supuesto) y ver un poquito la zona. Una de las cosas que más me gustaron fue ver a los conductores de rickshaw, fue como viajar a otra época. Sabía que en Japón había ese tipo de trabajo pero no pensé que fuera a llegar a verlo, me pareció muy chulo ver a los hombres con su uniforme y su rickshaw.

Otra cosa que me gustó mucho fue ver las tienditas, todos los productos que tenían estaban presentados de una forma muy cuidada. Es todo precioso y es muy difícil resistirse a comprar muchas cosas. Yo aproveché para comprar algún omiyage y alguna cosita para mí, como unas horquillas para el pelo acorde con mi yukata y un cuaderno para goshuin.

Ohashi (お箸, palillos para comer) y maneki-neko (招き猫, gatos de la suerte).

 

La comida consisitó en unas croquetas, una de tofu y otra de carne.

Y el postre… como siempre que puedo… helado de matcha.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fue una lástima pero empezó a llover muchísimo y no teníamos paraguas, así que decidimos marcharnos y para aprovechar la tarde fuimos hasta un Don Quijote ya que todavía no habíamos ido a ninguno y es una cadena de tiendas muy popular en Japón.

¿Qué nos podemos encontrar en el Don Quijote? De todo y cuando digo todo es todo. Tecnología, alimentación, papelería, cosmética…

Lo que más me gustó fue encontrar los libros de unko kanji, son unos para aprender los kanji en los cuales todas las frases de ejemplo tienen la palabra “caca”.

En una tienda de yukata que había en el edificio donde estaba el Don Quijote me compré una bolsita perfecta para llevar con mi yukata, digo perfecta porque combinan perfectamente.

En la foto se ve todo el conjunto (menos el adorno para el pelo).

Desde la estación de Kyoto se puede ver la Torre de Tokyo (Kyôto Tawâ, 京都タワー), siento las fotos tan malas, al menos podréis haceros una idea de cómo se ve durante el día y durante la noche.

  

Gastos del día:

  • Cuaderno para los goshuin: ¥1500
  • Horquillas para el pelo x2: ¥1000
  • Omiyage x2 (sí, parece que siempre compro regalos a la gente): ¥1000
  • Postal (olvidé sacarle foto pero es preciosa, con una ilustración de Hokusai): ¥100
  • Bolsa para llevar con el yukata: ¥540
  • Croquetas x2: ¥250
  • Helado de matcha: ¥300
  • Don Quijote (no tengo los precios por separado pero compré un omiyage, varios dulces para comer aquí, varios paquetes de matcha para llevar a Vigo y tres pares de calcetines para mí): ¥2878
  • Transporte: ¥430

Total: ¥7998 (61.96 €)