Ayer fuimos al Castillo de Nijo (Nijō-jō, 二条城), está a tan solo 2 kilómetros de nuestra casa así que en 20 minutos andando llegamos.

El sitio impresiona ya desde fuera, tuvimos que pagar una entrada de ¥600 (4.66 € aprox.). Una vez dentro iniciamos el recorrido que es de aproximadamente dos horas, ¡y no me extraña, hay muchísimo que ver!

Por fuera es increíble, me pareció precioso e imponía mucho. Sin embargo, lo mejor para mí fue poder entrar dentro. Una vez cruzas la puerta del pasillo llegas al vestíbulo (genkan, 玄関), allí es obligatorio quitarse el calzado. Ver esas habitaciones, los pasillos, las pinturas, las ventanas y puertas… no puedo describir lo que sentí. Fue ver en persona lo que había estado deseando ver desde hacía mucho tiempo, una casa tradicional japonesa, lo que pasa que a lo grande. De la parte interior no puedo añadir fotos ya que estaba prohibido usar la cámara.

Si queréis algo más de información sobre la visita al Nijō-jō, echad un vistazo en el blog de Karen, ella habla más detalladamente sobre el tema, este es su blog: kimochileando.

Ahora os dejo con algunas fotos de las que saqué, pido disculpas si son muy malas, pero no entiendo mucho de fotografía.

Electricidad, 電

Foto que me sacó Karen.

Un detalle que nos pasó en nuestra visita al Nijō-jō, fue que nos hablaron un grupo de niñas acompañadas de su sensei, para hacernos unas preguntas en inglés. Me imagino que era una práctica para la escuela. Fueron muy majas y las pobres estaban nerviosísimas, ¡cómo las entiendo! Al final el sensei nos sacó una foto con ellas.

Son muy adorables.

De vuelta a casa hice varias fotografías más, os dejo dos de ellas que me parece que representan bastante bien la zona en la que vivimos.

Me encantan estas calles estrechas y su abundante cableado eléctrico.

Otra de las cosas que abundan por aquí son las flores y las bicicletas. En este caso este sitio era una floristería, pero hay muchísimos establecimientos y casas con montones de flores y plantas.

Para finalizar el blog pongo los gastos del día, ya que es una de las cosas que más le interesa al que va a visitar otro país.

En el supermercado compré:

  • Onigiri de umeboshi (otra vez): ¥100
  • Gelatina de frutas (deliciosa): ¥98
  • Una especie de gelatina/yogur de coco que no sabe a coco pero tiene un sabor interesante: ¥98
  • Calpis (bebida que hay que probar): ¥88
  • Bandeja de maki (riquísimo, quiero más): ¥398
  • Bolsa de la compra: ¥5

En total, la entrada al Castillo de Nijo y la compra fue: ¥1449 (11.27 €)

Maki de atún

Calpis, gelatina y onigiri