El jueves día 29 fue el día. Karen y yo imprimimos los billetes del vuelo Vigo – Madrid y nos subimos al avión. En solo 50 minutos ya estábamos en Madrid.

Karen tiene familia en Madrid, muy amablemente nos recogieron en el aeropuerto, nos dieron hospedaje y nos llevaron al día siguiente de vuelta para que pudiésemos coger el siguiente vuelo.

Así, el viernes 30 fuimos a hacer el check in directamente a la hora de facturar. No pudimos hacerlo online, sin embargo no hubo problema.

A las 10:00 despegamos, serían 7 horas de vuelo. Lo llevé muy bien, vi dos películas (“Beauty and the Beast” de Bill Condon y “The baby boss”) y escuché música. Además al ser vuelos tan largos te dan comida y bebida.

Pollo con zanahorias y crema de champiñones, ensaladilla rusa, pan, agua y una tartita de queso.

Llegamos al aeropuerto de Abu Dhabi después del largo trayecto y nos quedamos alucinadas con lo bonito que es. Yo no he estado en muchos aeropuertos a lo largo de mi vida, pero los pocos que vi eran todos parecidos y ninguno me llamó especialmente la atención.

Aeropuerto de Abu Dhabi.

Después de una escala muy cortita nos subimos al siguiente avión. Fue el peor trayecto, se me hizo larguísimo, no era capaz de dormir y me mareé mucho. El cansancio era exagerado, fui al baño un momento y tenía los ojos completamente rojos. Además el ruido del avión me dio un dolor de cabeza terrible.

Esta vez vi “The Lego Batman Movie” y un trozo de “SMS für Dich” que no terminé de ver porque me encontraba bastante mal.

La comida que nos dieron estaba rica al igual que la del primer vuelo, volábamos con la misma compañía, Etihad Airways.

A las 8 horas llegamos a Hong Kong y después de una escala también cortita nos subimos al último avión. Fue un trayecto de 4 horas con Hong Kong Airlines y vi “Moana”, me apetecía porque como ya la había visto sabía que me iba a entretener y divertir.

Casi al final del trayecto tuve mis momentos de real emoción porque ya estábamos en Japón.

Fideos fríos de soba, carne con tomate, puré y zanahorias, pan, tofu y agua. Aunque suene muy apetitoso, ni a Karen ni a mí nos gustó demasiado.

Una vez llegamos al aeropuerto de Kansai (Osaka) tuvimos que rellenar un papelito para inmigración, dejar las huellas dactilares, nos sacaron una foto y fuimos a otro control para que comprobasen de nuevo todo. Después de inmigración ya fuimos a buscar nuestras maletas facturadas, no hubo problemas y tuvimos que rellenar otro papel con nuestros datos y algunas preguntas justo antes de salir del aeropuerto. No es nada complicado y nos ayudaron con las dudas que teníamos.

Mario y Luigi dándonos la bienvenida.

Fue un viaje muy largo, llegamos a Japón el viernes 30 después de casi 24 horas de vuelo y todavía faltaba llegar a nuestro alojamiento…