En la entrada de hace dos semanas, Primer contratiempo. Parte I, contaba el problema que mi sempai y yo tenemos con las facturas de los vuelos. Gracias a esa entrada hubo gente que se enteró y pudo darme algún consejo.

El primer paso fue llamar directamente a las compañías de vuelos, no a la empresa intermediaria mediante la cual habíamos reservado. En mi caso, tras muchísimas llamadas, no obtuve respuesta alguna. Mi sempai tuvo “algo más de suerte” ya que consiguió contactar con una de las aerolíneas, pero esta le dijo que al haberlos contratado a través de otra empresa no podía facilitarnos las facturas. Fue exactamente lo mismo que me dijeron a mí los de la aseguradora.

Por desgracia nos quedamos igual que antes de haber llamado.

El siguiente paso fue ir a consumo a poner una denuncia a la empresa intermediaria. Allí le conté mi problema a la persona responsable, le enseñé las facturas que había recibido y me dijo que el único problema que veía en ellas era que el total estaba mal calculado. Su consejo fue que enviase un burofax a la empresa solicitando las facturas con el precio de los seguros incluidos y con el total bien calculado.

Después de un par de días envié el burofax. En correos me informaron de las distintas tarifas, la que yo elegí fue con acuso de recibo (con un coste algo mayor de 18 €), así recibiría una carta de correos informándome sobre la entrega del burofax, si este se había llegado a entregar o no.

Después de dos días recibí esa carta diciéndome que el burofax sí fue entregado, además figura el nombre de la persona receptora.

Ahora solo falta esperar una respuesta que espero con impaciencia.

Kitagawa Utamaro, 喜多川 歌麿