En las entradas anteriores no me puse a hablar de la beca sin razón alguna, obviamente si hablo tanto sobre ese tema es porque en enero presenté mi solicitud para poder optar a ella.

Pensé bien si pedirla o no, reconozco que tuve mis dudas ya que sé que la beca no te cubre todos los gastos y al final tienes que invertir bastante dinero, sobretodo si quieres estar más de dos semanas. Me convencieron de que la pidiese, si me la concedían y decidía no ir por el motivo que fuera, siempre estaba a tiempo de rechazarla.

Si mal no recuerdo, el plazo de presentación de solicitudes fue desde el 17 de enero hasta el 30 de ese mismo mes. Había que entregar una serie de documentos, lo normal: fotocopia de la última renta, fotocopia del libro de familia, certificado de la EOI, etcétera. Fue bastante sencillo.

En cuanto conseguí todos los documentos la presenté el 25 de enero. Al día siguiente fui a hacerme el pasaporte, quizá un poco precipitado ya que no sabía si me la iban a dar, pero preferí dejar eso arreglado por si acaso lo necesitaba. Con este tipo de cosas me vuelvo muy insegura y prefiero hacer todo con bastante antelación.

Ahora tocaba esperar como mínimo 15 días laborables, desde mi punto de vista en ese momento, una eternidad.

Torii Kiyonaga, 鳥居清長